Progresivamente me dí cuenta de que una vida ordenada y rutinaria no me hacía feliz, me apasiona viajar y saciar mi sed de descubrir nuevos lugares y sus gentes. Tengo demasiadas preguntas sobre el mundo, sobre nosotros, las cuales no puedo responder desde mi cómodo sillón de casa.

A los 30 años emprendí un viaje sola por Centro América y me di cuenta que la mayoría de viajeros que encontraba procedían de países ricos (muchos de Alemania, Canadá y Suiza). En estos países, además de salarios altos, también existen facilidades como vacaciones largas o periodos “sabáticos” autorizados. En ese momento comprendí que viviendo en España difícilmente me iba a brindar esta posibilidad: en nuestro país se vive muy al día sin grandes salarios ni a penas tiempo libre en muchos sectores profesionales (por ejemplo yo soy comunicadora). Además soy mujer, así que lamentablemente, también he estado discriminada por este tema.

Me fui a Suiza a probar suerte

Pasé de la curiosidad a la acción, decidí buscarme la vida en un país rico del mundo y descubrir si las condiciones realmente propician una vida más equilibrada entre el trabajo y el viaje, producto de los altos salarios y los derechos favorables a los trabajadores. Mi decisión fue Suiza, además tenía la ventaja de dominar una lengua hablada en una pequeña parte del país: el francés.

Hoy celebro 10 meses viviendo en la parte francesa de Suiza, cerca de la ciudad universitaria de Lausanne. Suiza es un país muy difícil para empezar una vida: país de montañas, lagos, chocolate, bancos y mercenarios, donde el que vale se queda y el que no es descartado “con puntualidad suiza”… lo primero que se necesita es un permiso de trabajo, existen varios permisos pero los más comunes son el permiso L (con duración determinada de menos de 1 año) y el permiso B que conseguí yo (autorización de 5 años para trabajar).

Mayor problema para instarse en Suiza

Suiza es uno de los países más caros del mundo, por eso es también uno de los países con los salarios más altos del planeta. El problema es que se necesita un trabajo para conseguir el permiso así que como veis es “la pescadilla que se muerde la cola”. Pero la manera en que yo pude empezar fue gracias a un amigo que me acogió en su casa y haciendo mucha pruebas remuneradas para costearme los primeros gastos: hay que tener ¡mente abierta! Claro que no empecé haciendo trabajos de comunicadora, todos fueron en el sector de la restauración… hay que tener el espíritu fuerte, visión a medio plazo, saber que hay que sacrificarse al principio y que el plan ideal no llegará enseguida.

Pero yo he conseguido instalarme en Suiza y poco a poco empiezo a trabajar en temas relacionados con la comunicación y algunos de ellos incluso como Nomada Digital, porque trabajo vía online en Panamá o Inglaterra.

Vivir aquí y de esta manera me acerca a mis sueños y me gustaría decirte que tu también puedes conseguir tus metas, inspirarte con estas palabras: cuando te das cuenta de lo que de verdad deseas con pasión (por muy rocambolesco que sea) ¡y pases a la acción! Yo no soy mejor que tú… si yo pude ¿por qué tu no?

Me gustaría decirte que tu también puedes conseguir tus metas, inspirarte con estas palabras: cuando te das cuenta de lo que de verdad deseas con pasión (por muy rocambolesco que sea) ¡y pases a la acción! Yo no soy mejor que tú... si yo pude ¿por qué tu no?

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